La música es un idioma universal, que todos entienden. Los niños de todo el mundo cantan estas mismas acciones. La música también une el pasado con el futuro. Algún día ustedes quizás canten estas canciones con sus propios hijos.
Al cantar los himnos de la primaria, el Espíritu Santo les hará sentir sentimientos cálidos que los ayudarán a comprender que lo que dice la letra de las canciones es verdad. De esta manera aprenderán acerca del evangelio y su testimonio crecerá.